EL PARTENÓN DE DURAZO

Drawing series of ball point pen on handmade paper, 2013.

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    This work is part of  The Durazo Series.

    In the late 1970s Mexico City’s police chief, Arturo Durazo, nicknamed ‘El Negro’, came to symbolize the omnipresent corruption of Mexico’s political system. Durazo used the police force as his own hit squad, narcotics trafficking ring, and grand extortion scheme. In the early 80s he fled the country when his friend and protector, Mexico’s president López Portillo, finished his 6 year presidential term.

    The new Mexican president issued an international arrest warrant for the fugitive Durazo. The government also confiscated El Partenón de Durazo, a vacation home overlooking a bay near the resort town of Acapulco, Durazo’s collections of arms, antique cars, million dollar savings accounts, and a massive mansion in Mexico City that included a replica of the infamous New York club, Studio 54, and private horse racing facilities.

    Durazo was finally captured by my father in Puerto Rico in 1984 and then extradited to Mexico.

    Today El Partenón is a landscape muteness; it is still owned by the government but has fallen into ruin after 30 years of neglect. Due to the architecture’s silence and political limbo, The Partenón de Durazo is a decrepit surface upon which Mexicans’ project their disillusionment with government, the justice system, and political amorality.

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    Series de dibujo con bolígrafo sobre papel hecho a mano, 2013.

    Este trabajo es parte de Las series de Durazo.

     

    A finales de los años 70, el jefe de la policía de la Ciudad de México, Arturo Durazo, apodado “El Negro” simbolizó la corrupción omnipresenten en sistema político de México. Durazo usó la fuerza policial como su propio escuadrón de éxito, arena de narcotráfico y esquema de extorsión. A principios de los años 80, escapó de México cuando el presidente López Portillo concluyó su mandato presidencial de 6 años.

    El nuevo presidente mexicano emitió una orden de arresto internacional para el fugitivo Durazo. El gobierno también confiscó el Partenón de Durazo, una casa de Descanso con vista a una bahía cerca de la ciudad turística de Acapulco, la colección de armas de Durazo, sus automóviles antiguos, cuentas con ahorros de millones de dólares, y una enorme mansión en la Ciudad de México que incluía una répica del afamado club de Nueva York, Studio 54, e instalaciones para carreras de caballos.

    Durazo fue capturado en Puerto Rico por mi padre 1984 y extraditado a México.

    Hoy en día el Partenón ofrece un paisaje de mudez. Todavía es propiedad del gobierno pero ha caído en las ruinas después de 30 años de negligencia. Debido a su silencio arquitectónico y a su limbo político, el Partenón de Durazo es una superficie decrépita sobre la cual los mexicanos proyectan su desilusión respecto al gobierno, al sistema de justicia y a la inmoralidad política.